Historia
La Parroquia Luis Vargas Torres se crea en 1961, como una desmembración, de la Parroquia Selva Alegre, su territorio se establece sobre los terrenos que componen la Comuna Rio Santiago-Cayapa, su cabecera parroquial es el recinto denominado Playa de Oro, esta Parroquia cuenta solo con un recinto adicional a su cabecera, que es Angostura.
En los territorios que hoy se asienta la Parroquia Luis Vargas Torres fue el asentamiento de la cultura Tolita, desde ese entonces se conoce a esta zona como uno de los sitios ricos en minería aurífera, para la extracción del oro, metal precioso que esta cultura utilizó en su orfebrería y de la cual existen piezas en el museo nacional de Historia y como muestra emblemática, tenemos la máscara adoptado como logotipo Institucional, por el Banco Central del Ecuador.
Los vestigios más conocidos de esta cultura fueron los encontrados en el sitio denominado la Tolita Pampa de Oro, actual recinto de la Parroquia Urbana Valdez, el mismo que fue decretado Patrimonio Cultural, por la UNESCO y otros organismos competentes en esta materia, a nivel Nacional e internacional.
En la época de la colonia estos territorios y otros como Wimbí, (hoy parroquia “5 de Junio”); fueron explotados como minas de oro para la Corona Española. Los españoles bajaron a estas tierras, por la misma ruta que utilizó Pedro Vicente Maldonado junto y la misión geodésica francesa, descendiendo desde la actual Provincia de Imbabura.
Posterior a la colonia en la época Republicana, se otorga una concesión minera a la Empresa inglesa “Ecuador Land English Limited“ cuyo gerente fue Mr. Corner y los capataces Jamaiquinos más reconocidos por su crueldad fueron Smith, Kambell, Merck y Jauch, entre otros. “Tomado de la novela inédita de Luis López Pantoja, actual Presidente de la Corporación Derechos Humanos de Esmeraldas
En el siglo pasado por la década de los 30 vuelven a ser explotadas estas minas de oro en la zona, por parte de un personaje que subyace en la memoria histórica de Playa de Oro, conocido como el Amo Valdez, hombre que pertenece a una de las familias más poderosas de Limones, este nuevo amo era un mulato negro español, cuya familia se dedicaba a la exportación de tagua, e incursiona en la compra del metal que era extraído de las playas de los ríos especialmente el Santiago en forma artesanal por parte de los pueblos negros asentados en la zona, esta actividad se la conoce en la zona como playar-(lavar la arena del río con batea).
El Amo Valdez establece un sistema de trabajo esclavista de sobreexplotación en Playa de Oro, maltratando a su gente y haciéndolos trabajar sin paga, tan solo a cambio de unos pocos víveres. Por testimonios de los ancianos de la parroquia, el pueblo se organiza y decide eliminar al “Amo”, para lo cual proceden a construir un cañón con un tronco del árbol conocido como “culo e’ negra”, madera de una extraordinaria dureza y resistencia, una vez construido el artefacto, realizan un disparo de prueba apuntando hacia el sitio por donde tras un recodo del río, se avizora la canoa con el Amo Valdez; para estos efectos atan una vacona en la puntilla… la prueba es todo un éxito; el disparo dio en el blanco, no quedó huellas de la vacona, por lo que se deja preparado el cañón para usarlo en el momento propicio, sin embargo un traidor moja la mecha de pólvora y advierte de las intenciones del pueblo; al Amo Valdez
El complot fracasa y el pueblo asustado en espera de represalias escapa al monte, las represalias no se dieron, ya que el Amo Valdez consciente del cansancio y decisión del pueblo y del peligro eminente que corría, se marchó y nunca más regresó a la zona. El proyecto CARE SUBIR sobre la base de la memoria histórica y trasmisión oral del pueblo de Playa de Oro en la parroquia Luis Vargas Torres, elaboró un video que recoge estos episodios con el título de “El Amo Valdez”.
En la década del 40 por efectos de la segunda guerra mundial y en Ecuador la guerra propiciada por los estados Unidos de Norte América y el militarismo peruano, que invaden alevosamente al Ecuador 1941-1942; del año 42 a inicios del 50, durante la II guerra mundial, se da el boom de la explotación de tagua y caucho para la exportación, (materia prima requerida en la confrontación mundial, para la producción de botones y productos impermeables); a esta actividad económica se integran todos los pueblos de la Cuenca del Santiago, del Cayapas, Ónzole y en general la provincia de Esmeraldas y todo el litoral o costa ecuatoriano; cabe señalar que estos productos (caucho y tagua) hasta hoy en forma marginal se recolectan y contribuyen a la precaria economía de los pueblos negros de la zona norte de Esmeraldas.
En el quinquenio de los años 55 al 60 y sobre el desastre de la producción bananera en Centro América, ocasionada por los tornados y ciclones del fenómeno climático, que arrasaran con las plantaciones bananeras y cafetaleras de empresarios norte-americanos USA. Los mismos que se reinstalan en Ecuador y Colombia con sus compañías “Banana Fruit Company y la Café A Robusta”, apropiándose de todo el litoral ecuatoriano (El Oro, Guayas, Los Ríos, Manabí; incluido la provincia de Esmeraldas); es el boom bananero y a Playa de Oro llega la primera canoa a motor, para dejar las primeras órdenes de corte de banano, por parte de la Compañías “Banana Fruit Company”.
La composición química y la estructura de los suelos, hace que la micro región del norte esmeraldeño, se convierta rápidamente en una zona bananera importante; en el ámbito que nos ocupa, la producción se sacaba desde Playa de Oro por canoa a motor, o en balsas hasta Maldonado y de ahí vía fluvial en barcazas grandes remolcadas con lanchas al puerto de Limones, ancladero de los grandes barcos de transportación internacional marítima, rumbo a los mercados norte y sur americanos como (Chile) a los mercados europeos; y asiáticos como Japón, en la otra orilla del pacífico.
A fines de la década del 60 e inicios del 70, se acaba el boom bananero dando inicio en el Ecuador a la época petrolera, sin embargo, en la provincia de Esmeraldas persistió la explotación bananera durante la década del 70 al 80, en este lapso el industrial bananero Álvaro Noboa, mediante la artimaña de compra de las plantaciones e instalaciones de la “Banana Fruit Company” en la Hda. Timbré y en otras propiedades de mayor o menor importancia de algunos rezagos de empresarios locales y norteamericanos que residían en Esmeraldas.
Álvaro Noboa, (Empresario bananero guayaquileño) en aras de sus particulares intereses caotizó al sector agrario, especialmente esmeraldeño perjudicando a los pequeños productores bananeros que vivían y/o sustentaban sus economías, con su producción bananera y en general en la ciudad de Esmeraldas, se quedaron en la desocupación miles de personas, centenares de familias que trabajaban directa o indirectamente, al derredor de los embarques y explotación bananera de toda la provincia.
En cuanto a la zona norte esmeraldeña, el fin de la economía campesina sustentada en el banano, dio inicio a la devastación de los bosques primarios, con la explotación de miles de árboles maderables a través de grandes empresas madereras, especialmente del grupo Peña Durini.
La Comuna Rio Santiago Cayapas, es reconocida por la autoridad competente estatal en 1952, con un área territorial de 62.000 has. Compradas al estado ecuatoriano y pagadas en oro físico. Entre 1995 y 1996, se constituye la Comuna Playa de Oro; a la misma que el Estado Ecuatoriano a través del IERAC. Le adjudica 10.846 has, “comprometiendo” los territorios que corresponden a la Parroquia Luis Vargas Torres en el Cantón Eloy Alfaro en un área aproximada de 3.890 has sumadas a las 6.956 has ubicadas en el Cantón San Lorenzo; integrando las 10.846 has de la Comuna Playa de Oro.
En cuanto a la parroquia de Luis Vargas Torres, el estado ecuatoriano desmembró el (94.87% que le restaron de su territorio parroquial), 70.462,8has, de las 74.352,18has. que fuera toda el área territorial de la parroquia «Luis Vargas Torres» las tierras desmembradas pasaron a integrar la Reserva Ecológica Cotacachi-Cayapas.